Margen en la reventa de Vinted: cómo calcularlo de verdad
Calcula el margen antes de comprar: las cuatro partidas del cálculo, dos ejemplos resueltos al completo y por qué multiplicar por tres el precio de compra.
Casi todo el mundo calcula así: precio de venta menos precio de compra, y listo. Una prenda pagada a cuatro euros, vendida a veinte, dieciséis euros ganados. Sobre el papel parece una buena tarde, hasta que añades lo que ha costado la tarde misma.
No son ganas de hilar fino. Es exactamente el punto donde se decide si la reventa se convierte en un segundo ingreso o en un hobby caro con el trastero lleno. Quien no cuenta las horas tarda meses en darse cuenta de que su sueldo por hora es más bajo que el de cualquier otra ocupación, porque el saldo mientras tanto crece: solo que crece más despacio de lo que crecen las horas. Y como los gastos por prenda se quedan más o menos iguales, por poco que hayas pagado, el error pesa más justo en el género barato.
Este artículo repasa las cuatro partidas que entran en una cuenta honesta, enseña la fórmula que se aplica con la prenda aún en la mano, resuelve dos casos hasta el final y explica de dónde sale la regla del 3×: no es una máxima recogida por ahí, es el resultado de esa cuenta.
se lleva una prenda vendida en total: fotografiar, publicar, responder mensajes, embalar, acercarla al punto de recogida
De ellos, unos 3 minutos son de pura publicación, el paso que se repite y que se puede automatizar
Calculadora de margen de Vinted
Lo que queda de verdad, después de gastos y tiempo.
Porcentaje del precio de venta, no del beneficio (el impuesto real se calcula sobre el beneficio y no se modela aquí). 0 = ignorar.
Regla del 3×: apunta a un precio de venta ≥ 3× el precio de compra en los artículos baratos.
Vinted no cobra ninguna comisión al vendedor particular: la Protección al comprador y el envío los paga el comprador, además de tu precio.
Las cuatro partidas que entran en la cuenta
1. El precio de compra, por entero
Obvio, y casi nunca contado por entero. Si por un mercadillo haces treinta kilómetros y allí gastas cuarenta euros, la gasolina y el tiempo de viaje forman parte del precio de compra, y de las dos, la que más pesa es el tiempo. Repartido entre veinte prendas se soporta; repartido entre tres piezas rescatadas, tira la cuenta abajo. Imputa el viaje a cada prenda, no a la jornada.
2. Embalaje y viaje al punto de recogida
Sobre, caja, cinta y material de protección cuestan entre 40 y 80 céntimos por paquete según el formato. En una prenda de treinta euros no se notan; en una de cinco son la décima parte del precio. El viaje para entregar se añade, y la única manera de diluirlo es acumular: cinco paquetes de una vez en lugar de cinco salidas sueltas.
3. Tu tiempo
La partida que falta más a menudo. Desde que la compras hasta que la entregas, una prenda se lleva un cuarto de hora: preparación y fotos, publicación, respuestas a mensajes y ofertas, embalaje, entrega. De ese cuarto de hora, unos 3 minutos son de publicación pura, es decir, título, descripción, categoría y atributos.
Ponle una tarifa a la hora. En España hay salario mínimo, y se actualiza por decreto cada cierto tiempo, así que la referencia exacta la miras el día que hagas la cuenta; lo que no puede pasar es que la casilla quede vacía, porque por debajo de esa cifra estarías trabajando para ti en condiciones que no aceptarías de nadie. Con la tarifa que la calculadora de arriba propone como punto de partida, el cuarto de hora te cuesta 3,48 euros por prenda, y ese es el número que desmonta la mayoría de las cuentas.
4. Impuestos, cuando es actividad
Mientras vacías tu propio armario no nace renta que declarar. En cuanto compras para revender con beneficio, la cosa cambia, y lo que se grava es la ganancia, no lo que ingresas. Cuánto supone depende de tu situación en conjunto y no se puede cifrar con seriedad en una página como esta.
Dos cuentas, no una
No mezcles los dos planos: primero el margen tras gastos y tiempo, después el impuesto sobre la ganancia. Todo lo que se calcula en esta página es el primer escalón. Desde cuándo el vender deja de ser ocasional, y qué cambia llegado ese punto, es el tema del artículo sobre desde cuándo la reventa se convierte en actividad. Este párrafo tiene carácter orientativo y no sustituye un asesoramiento.
La fórmula que se aplica antes de pagar
El orden lo es todo: esta cuenta se hace con la prenda en la mano, no después, en casa. Cuatro líneas, un resultado:
- Precio de venta realista: busca prendas comparables en el catálogo y fíjate en las que figuran ya vendidas
- menos embalaje y viaje de entrega, en torno a los 60 céntimos
- menos tu tiempo, un cuarto de hora a tu tarifa, aquí 3,48 euros
- igual a lo que queda para la compra y para la ganancia
Qué evitar
“Margen = 25 € de venta menos 5 € de compra = 20 €”
Qué usar
“Quitados embalaje y tiempo quedan 15,92 €”
Dos casos resueltos hasta el final
Los dos con las mismas hipótesis: 0,60 euros de embalaje, un cuarto de hora de trabajo, la tarifa de partida de la calculadora, o sea 3,48 euros de coste del tiempo.
Comprada a 4 euros, vendida a 10
- Precio de venta: 10,00 euros
- Embalaje: menos 0,60 euros
- Tiempo: menos 3,48 euros
- Compra: menos 4,00 euros
- Quedan 1,92 euros, por un cuarto de hora de trabajo más el viaje de compra
Comprada a 5 euros, vendida a 25
- Precio de venta: 25,00 euros
- Embalaje: menos 0,60 euros
- Tiempo: menos 3,48 euros
- Compra: menos 5,00 euros
- Quedan 15,92 euros, con exactamente el mismo esfuerzo
El esfuerzo es idéntico en los dos casos. Lo único que cambia es la relación entre lo que pagaste y lo que cobras, y en eso es en lo que hay que fijarse mientras compras.
Por qué funciona la regla del 3×
La regla práctica de nuestra guía para empezar a revender dice que el precio de venta debería estar como mínimo en el triple de la compra. Parece arbitraria y sale directa de la cuenta de arriba. Ponla a prueba en el caso límite: 5 euros de compra, 15 de venta. Quitados 0,60 de embalaje, 3,48 de tiempo y los 5 de la compra quedan 5,92 euros, apenas por encima del umbral de los 5 euros netos bajo el cual una prenda rara vez compensa el esfuerzo de cogerla.
Con el factor dos la misma cuenta cambia de cara: 5 euros de compra, 10 de venta, quedan 92 céntimos. El factor tres no es, por tanto, un capricho: es el punto en que los gastos quedan justo cubiertos y algo sobra.
La objeción que lleva razón
En las prendas caras el factor tres es demasiado severo. Comprar una chaqueta técnica a 60 euros para revenderla a 180 pasa poco, y ahí basta un multiplicador más bajo porque la ganancia absoluta sigue siendo grande. El factor tres es una regla para el género barato, donde los gastos fijos por prenda pesan. Por encima de los 50 euros de compra, razona directamente en euros de margen y no en multiplicadores.
Cómo subir el margen sin cambiar de nicho
- Bajar el tiempo por prenda: automatizar el paso de publicación y trabajar por bloques
- Comprar por lotes: negociar el precio del conjunto en vez de pieza a pieza
- Subir de gama: una prenda de 50 euros, a igualdad de esfuerzo, rinde más que cinco de 10 euros
- Hacer mejores fotos: suben el precio que quien compra acepta, sin subir los gastos
- Acortar el tiempo que tarda en venderse: una prenda parada es dinero quieto que no produce nada
El primer punto es el más infravalorado, porque actúa sobre cada prenda. Dónde se pierde ese tiempo y cómo se recupera está en la guía sobre cómo gestionar muchos artículos en Vinted. El segundo y el tercero dependen de la compra: qué categorías dejan más en Vinted y dónde comprar para revender deciden el multiplicador antes incluso de que la cuenta empiece.
La trampa de la cantidad
Vender muchas prendas baratas da sensación de éxito, porque el total cobrado sube. La cuenta de arriba muestra por qué engaña: veinte prendas con 15,92 euros de margen rinden más que cien con 1,92, con la quinta parte del trabajo y la quinta parte de los paquetes que llevar.
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¿De verdad tengo que meter mi tiempo en el cálculo del margen?
Sí, desde el momento en que la cosa va en serio. Sin una tarifa por hora no puedes comparar la tarde en la mesa de la cocina con ninguna otra ocupación, y es justo esa comparación la que decide si dentro de un año sigues aquí. En España existe el salario mínimo, pero cambia cada año: toma el vigente como suelo cuando hagas la cuenta, o fija tu propia tarifa. Lo importante es que en el cálculo haya una tarifa.
¿Vinted me retiene una comisión sobre el precio de venta?
En las ventas entre particulares, no: la cifra que escribes en el artículo te llega íntegra. La protección al comprador y los gastos de envío los abona quien compra, sumados a tu precio. Para tu cuenta es cómodo, pero tiene un reverso: el total que ve el comprador queda por encima de tu cifra, y en el género barato ese sobreprecio te cuesta clics.
¿Cómo sé a cuánto se vende de verdad una prenda?
Busca la prenda exacta en el catálogo, con marca, modelo y estado, y fíjate en las que figuran ya vendidas. Las que siguen a la venta solo te dicen cuánto esperan sacar otros vendedores. Si de una prenda apenas encuentras vendidos comparables, eso ya es información: la demanda es escasa, y el tiempo que tarda en salir entra en la cuenta.
¿Automatizar sube de verdad el margen?
Baja una partida de la cuenta, la de la publicación. Publicado a mano, un artículo cuesta unos 3 minutos; el mismo paso en automático se despacha en unos diez segundos. A la tarifa con la que arranca la calculadora de arriba son unos 65 céntimos por artículo, es decir, unos 65 euros en cien artículos al mes, sin que hayas cambiado nada en la compra. Y en cada ronda de reposts el mismo efecto se repite.